📢 El Ataque Peligroso del Gobernador Abbott contra CAIR: Un Llamado a Defender las Libertades Civiles
El intento del gobernador Greg Abbott de etiquetar a CAIR como una organización terrorista es inconstitucional, peligroso y está basado en la intolerancia. Únete a nosotros para defender los derechos
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Amigas y amigos,
No puedo quedarme en silencio mientras el gobernador Greg Abbott convierte al estado de Texas en un laboratorio para el racismo, la xenofobia, la islamofobia y el antisemitismo. Aunque no vivo en Texas, escribo hoy con profunda preocupación por las personas que sí viven allí—y por el peligroso precedente que este tipo de intolerancia patrocinada por el estado representa para toda la nación. Este ataque socava la libertad religiosa que mi fe me enseña a valorar, y amenaza las libertades civiles de todos los estadounidenses si no alzamos la voz.
Debo ser absolutamente clara: el racismo, el antisemitismo, la islamofobia, la xenofobia y cualquier forma de odio no tienen cabida en Estados Unidos. No en Texas, no en mi estado, no en ningún lugar. Sin embargo, el gobernador Abbott está utilizando el poder del gobierno para perseguir a nuestras hermanas y hermanos musulmanes atacando a una reconocida organización de libertades civiles, simplemente por defender sus derechos.
Su proclamación temeraria que califica al Council on American-Islamic Relations (CAIR) como una “organización terrorista extranjera” no sólo es moralmente reprobable—es inconstitucional, incendiaria y profundamente peligrosa.
Edward Ahmed Mitchell, subdirector nacional de CAIR, respondió:
“En cuanto a las personas que menciona el gobernador, algunas de ellas no tienen ninguna relación con CAIR. Algunas pudieron haber cometido un delito y fueron procesadas, sin que CAIR tuviera vínculo alguno. Y en ciertos casos, CAIR incluso defendió a personas que fueron acusadas injustamente de un crimen que no cometieron.”
Como señala The Guardian, la proclamación de Abbott “viola protecciones constitucionales—incluyendo la libertad de expresión, el debido proceso y los derechos de propiedad,” y vale recordar que “el gobierno de Estados Unidos nunca ha designado a CAIR como grupo terrorista.”
Un gobernador que difunde una mentira de esta magnitud pierde toda legitimidad para liderar o hablar de seguridad pública.
CAIR declaró en respuesta:
“CAIR es una organización estadounidense financiada por el pueblo estadounidense. Nunca ha sido agente, afiliada, rama, subsidiaria, socia, financiadora ni representante de ningún grupo extranjero. En cualquier año, menos del uno por ciento de las donaciones a CAIR provienen del extranjero, en su mayoría desde Canadá.”
Esto no es más que discriminación deliberada, legalizada y dirigida con fines políticos.
Y ahora, el gobernador Abbott ha ido más lejos, presionando al gobierno federal para que le retire a CAIR su estatus de organización sin fines de lucro—en un intento por debilitar financieramente a una organización que defiende los derechos de las familias musulmanas.
Esto no tiene nada que ver con la seguridad.
Esto no tiene nada que ver con la justicia. Esto tiene que ver con castigar a toda una comunidad por existir.
Como ustedes saben, en People Power United siempre nos manifestaremos y actuaremos cuando algún sector de nuestra comunidad esté siendo atacado. Condenamos inequívocamente todo tipo de terrorismo—sea extranjero o nacional—, pero también reconocemos que ninguna organización está exenta de la posibilidad de que algún individuo actúe de mala fe. Esa realidad no invalida el trabajo positivo de una organización, ni justifica su destrucción.
Como persona católica, estoy llamado a estar del lado de quienes sufren la injusticia—no del lado de quienes los deshumanizan desde el poder.
Cómo estadounidense, tengo el deber de defender la Constitución—no de quedarme de brazos cruzados mientras los políticos la pisotean.
Y como ser humano, me niego a aceptar un futuro donde los gobernadores puedan declarar “terroristas” a minorías solo por capricho político.
Aunque no viva en Texas, veo claramente el peligro que esto representa para todas y todos nosotros.
Si hoy un gobernador puede hacerle esto a CAIR, ¿qué impide que mañana otro estado apunte contra organizaciones judías? ¿O contra organizaciones católicas la próxima semana? ¿O contra cualquier grupo que se atreva a decir la verdad frente al poder?
A nuestras hermanas y hermanos musulmanes: Merecen seguridad y dignidad—no calumnias ni persecución desde el gobierno.
A nuestras hermanas y hermanos judíos: Su lucha contra el odio también es nuestra lucha.
A las y los texanos alarmados por este abuso de poder: No están solos. La nación los está observando—y acompañando.
La fe exige valentía. La democracia exige vigilancia. La justicia exige solidaridad. Y no permitiremos que el odio—en Texas o en cualquier otro lugar—defina quiénes somos como pueblo.
No solo estamos resistiendo—estamos recuperando, reconstruyendo y levantándonos. Hagámoslo juntas y juntos.
Con firmeza y poder del pueblo,
Laurie Woodward Garcia
(pagada con abrazos y besos, no comprada por intereses especiales)
People Power United y People Power United en español
Juntas y juntos, podemos defender el progreso, proteger nuestros derechos y libertades, y exigir que nuestras y nuestros líderes rindan cuentas ante la voluntad del pueblo. Al alzar la voz, presentarnos y construir poder, defenderemos la democracia, respetaremos el estado de derecho e inspiraremos a las y los votantes a tomar acción significativa—para que todas las personas en nuestra comunidad puedan prosperar.
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